
Escuchamos la frase “hay que desconectarse”, pero al llegar a Criuvá, te desconectas para reconectar.
Los viajeros, cada vez más buscan experiencias que les alejen del “trajín” diario y añoran poder desconectarse con momentos que se les ayuden a reconectar y en este lado de Caxias do Sul, es posibles.
Este lado sur de Brasil es conocido por sus hermosas cascadas, sus campiñas y por ser la cuna de los hermanos Bertussi, reconocidos por su destreza en el acordeón gaucho.
Nuestra maleteada estuvo cargada de esas experiencias que refrescan, cuerpo, mente y alma, con una sinergia capaz de elevarte la más simple experiencia a una conexión con la naturaleza.
Es un rinconcito gaucho que se vive al ritmo del acordeón, con un museo cargado de memorabilia de la familia Bertussi, cada rincón de este lugar es un escenario de una época pasada que narra la vida y tradición de los herederos de la tradición gaucha al sur de Brasil.



Una finca que posee su propio obelisco, con un mirador que te permite ver el mejor atardecer de la región con los rojo – naranja más intensos que tus habrán visto jamás.
El lugar te ofrece recorrido a caballo, hospedaje y la mejor experiencia de la campiña, cada habitación de la casa principal narra la historia de sus antepasados, tanto que aun posee la antigua cama de paja de Don Bertussi y a un costado su bacinica.
La llegada será al ritmo del acordeón, diestramente manejado por su propietario quien luego de narrarte con pasión la historia que los mueve, volverá a cantar y tocar el acordeón antes de iniciar el recorrido.
Tan pronto llegas siente la paz que emana del lugar, un ambiente campestre que se teje para los amantes de las aventuras al aire libre.



La impresionante cascada escalonada de 60 metros se deja escuchar desde que inicias el recorrido por el sendero que te llevará a ella, todo perfectamente señalizado para llegar sin contratiempos y apreciar su magnificencia.
Durante el recorrido podrás apreciar aves y flores que seguramente en tu región antes no viste, al llegar podrá zambullirte en ella o sentarse a contemplar la caída del agua mientras sumerges tus pies en ella.
Si te contaran que parte de la aventura en Criuva, es una caminata nocturna a ciegas, únicamente guiado por la luz de la luna y una línea de alambre a través del bosque, sin linterna, sin celular y a solas.
Solo así podrás llegar a la fogata donde te encontrarás con tus acompañantes que al igual que tú deben recorrer 500 metros bajo las mismas condiciones.



La recompensa: un encuentro contigo mismo, la naturaleza y tus creencias, sí porque ese momento de caminata te después de un rato en medio del mutismo, te desconecta para luego reconectarte.
Nuestros anfitriones, nos reciben con una cálida fogata, un buen vino y deliciosa comida basada en las tradiciones locales.
Nuestras recomendaciones
- Lleva abrigo
- Calzado y ropa cómoda
- Protector solar
- Repelente
- Tu garrafa con agua y reabastécela cada vez que puedas
- Gorra o sombrero
- No olvides cargar bien tu móvil y llevar tu banco de carga “full”
- Ganas de divertirte y recorrer