
Y de pronto Galópolis, es un encuentro con las tradiciones y el encanto gaucho, con una gastronomía incomparable.
Forjada por inmigrantes italianos de Schio a finales del siglo XIX, quienes trajeron consigo el sueño de prosperar mediante el trabajo y la unidad.
Recorrer sus estrechas calles es mucho más que pasear por un barrio de Caxias, es emprender un memorable un viaje en el tiempo, con visos de lo que la forjó el pasado.



Hércules Galló
La historia de este lugar literalmente comenzó a tejerse en 1898, cuando sus pioneros crearon una cooperativa con telares traídos de Italia. Poco después, el químico y tintorero Hércules Galló tomó las riendas e impulsó el desarrollo de la región. Su nombre se convirtió en símbolo de la identidad local, y el barrio pasó a llamarse Galópolis.
Tanto así que hoy por sus casas son símbolo del lugar y se han creado 2 casas museos, incluida la residencia fundamental de Galló.


Recorrer Galópolis es sentirte en una postal viviente
Sus calles invitan a recorrer ya que su arquitectura data de la época industrial de finales del siglo XIX, con casas obreras, iglesias y fábricas que dan testimonio del pasado obrero de la región.
Es un lugar que te da la impresión de que estás viendo una película de época o leyendo un libro de historia europea.
Este lugar es una llamado a la paz, pues aquí el tiempo aun respeta las tradiciones y da un nuevo significado al turismo cultural.


